Un servicio de navegador es cómodo, pero suele interponer al proveedor entre el usuario y cada tarea. El software instalable permite otra arquitectura.

El dispositivo se convierte en el límite predeterminado

Los modelos locales pueden procesar instrucciones y archivos donde ya se encuentran. Después de descargar el modelo, los flujos compatibles pueden continuar sin conexión de red.

El hardware pasa a ser una elección del producto

El rendimiento local depende del modelo y del dispositivo seleccionados. Esa limitación debe ser visible. Un modelo gratuito útil ofrece un punto de partida real; Pro puede añadir modelos mayores o más opciones.

La nube sigue siendo una elección, no un requisito oculto

Cuando una aplicación admite un modelo de nube de terceros, el usuario puede escoger esa ruta por sus capacidades. La interfaz debe dejar claro el cambio de límite antes de usarla.